Índice

Índice. 1

Introduccion. 2

Contenido. 3

Conclusion. 4

Bibliografia. 5

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Introducción

El plancton constituye uno de los más importantes organismos de los mares terrestres debido a su función en los sistemas ecológicos. En primer lugar el fitoplancton es el alimento del zooplancton, presa para la mayoría de los peces, crustáceos y otros organismos en fase larval. A su vez estas larvas serán fuente de nutrición de otros animales mayores y la cadena continúa sucesivamente hasta llegar a los grandes depredadores marinos. Igualmente ballenas y peces se alimentan directamente del plancton.”   El plancton también desempeña un papel importante en los ciclos de los elementos bioquímicos del planeta, incluyendo el dióxido de carbono de los océanos. El zooplancton, al pastar en el fitoplancton y respirar, proporciona dicho compuesto al sistema planctónico. Por otra parte, cuando muere se convierte en biomasa o detritus, que al pesar mucho baja al fondo oceánico transportando el carbono de la superficie hasta las profundidades. Esta es la razón por la cual el océano constituye la mayor reserva de carbono de la Tierra.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Contenido

En general, cuando se habla del plancton se considera que solamente se encuentra en las aguas superficiales; sin embargo, también se localiza hasta en las mayores profundidades. Se puede asegurar que existe plancton en todas las zonas verticales del océano, e incluso se ha demostrado que algunas especies del fitoplancton se dispersan a través del aire que está encima del mar, como por ejemplo algunos dinoflagelados y diatomeas que se han encontrado en muestras de aire colectadas en esta zona. Es muy interesante observar que las especies, tanto vegetales como animales, presentan una distribución particular de acuerdo con la profundidad en donde se localizan, cambiando algunas de sus características estructurales para poder adaptarse a esta condición. Por ejemplo, ”en la diatomea del género Nitzschia, las concentraciones de individuos varían de acuerdo con la profundidad y el tipo de especie: en Nitzschia delicatissima el número mayor se observa en aguas superficiales y puede llegar a tres mil individuos por litro, mientras que a profundidades de 75 metros sólo se encuentran mil individuos por litro; en cambio, en Nitzschia seriata a profundidades de uno y cinco metros se localizan diez organismos por litro, y a 7.5 metros, 3 500.”  (S.L., 2012)

Entre los principales grupos de protistas que encontramos en el plancton están las euglenas, clorófita, cocolitoforales, criptofitas, diatomeas, silicoflagelados, rizópodos, dinoflagelados, foraminíferos, flagelas, ciliados y radiolarios. “La velocidad con que estas poblaciones se mueven verticalmente es variable. Según las especies va desde unos 10 m/h hasta 200 m/h. Aquí suelen encontrarse organismos que viven en zonas superficiales o más profundas.” Si se estudia la distribución vertical del plancton, en primer lugar, está la llamada zona epipelágica, que va desde la superficie a una profundidad de 50 metros. En esta zona logran entrar las radiaciones luminosas del Sol y, por lo tanto, en ella hay presencia de fitoplancton formado por los vegetales verdes, que aprovechan esta energía para producir la sustancia orgánica que les sirve de alimento a ellos y a otros organismos, principalmente animales, por lo que también florece un zooplancton rico y variado. Después de esta zona, o sea después de los 50 metros hasta aproximadamente 200 metros esta la zona mesopelágica en la que aún se pueden encontrar vegetales pero debido a que la luz penetra con menor intensidad su balance de asimilación es menor. Estos vegetales no viven tanto tiempo, por lo que aprovechan las corrientes ascendentes para pasar a la zona epipelágica porque de otra manera estos morirían. A una profundidad mayor de los 200 metros y llegando a lo que son los 600 metros, está la zona infrapelágica rica en especies, como aquí la luz ya casi no penetra las especies vegetales son difíciles de encontrar y los animales se dividen en dos tipos, los que habitan ahí permanentemente y las especies intrusas que solo viven ahí por una temporada. (Cifuentes J.L., 1997). De los 600 a los 2 500 metros sigue la zona batipelágica, que aún está poblada por animales planctónicos, principalmente del grupo de los crustáceos llamados copépodos, pero con especies distintas a las que habitan en las zonas superiores, formando, por lo tanto, faunas características de copépodos para esta zona. También se pueden encontrar los juveniles de organismos que en su estado adulto viven en otras de las zonas como por ejemplo, sifonóforos, crustáceos, peces, etcétera. Por debajo de los 2 500 metros y llegando hasta los 6 500 o a mayores profundidades, está la zona hadopelágica, que corresponde a las aguas que ocupan grandes fosas. En ellas la fauna es muy pobre cualitativamente, ya que contiene pocas especies, principalmente de crustáceos del tipo de los ostrácodos, pequeños parientes del camarón que encierran su cuerpo en dos valvas. La distribución vertical del plancton no es estática, ya que muchas especies de organismos, principalmente animales, realizan movimientos de migración vertical. Estos fenómenos son muy frecuentes y existen especies que pasan su vida subiendo y bajando. (M.C., 2006)

En el eje horizontal se encuentran los que viven en aguas costeras, tanto en rocosas como arenosas o en aguas mas alejadas de la costa (mar abierto) Con el tiempo los cambios se observan a diario, estacional e interanual. Entre los factores que afectan los cambios, encontramos tanto factores biológicos como los ciclos de vida de las especies, relaciones tróficas y el aporte de nutrientes y los desplazamientos, así como factores ambientales como la temperatura, la salinidad y las corrientes.

Sea cual sea el tipo de plancton, todos ellos tienen la capacidad de ser autótrofos, es decir de producir su propio alimento. Por esto, es que en la cadena trófica (o cadena alimenticia) sean ellos los que son el primer eslabón, ya que la mayoría de los demás seres vivos acuáticos son heterótrofos, es decir que no producen su propio alimento, sino que comen a otros seres vivos. Por esto también se diferencia entre zooplancton y fitoplancton. El zooplancton es autótrofo por esencia, mientras que el zooplancton se alimenta del fitoplancton y así ya no es autótrofo en su totalidad. Esto es así porque el fitoplancton como lo hacen todos los vegetales tiene la capacidad de realizar el proceso de fotosíntesis mediante la producción de clorofila, mientras que el zooplancton, de características del reino animal, está imposibilitado de realizar este proceso de producción propia de los alimentos. A pesar de que el plancton en todas sus formas y variaciones se encuentra de manera abundante en los ecosistemas acuáticos, la creciente y preocupante contaminación de las grandes masas de agua en todo el planeta, pone en serio riesgo la supervivencia de las formaciones planctónicas, y de este modo, en serio riesgo la alimentación de los demás seres vivos acuáticos. Una de las grandes problemáticas actuales es en el caso de los derrames de combustible en las aguas de mares y océanos, cuya contaminación es capaz de persistir durante cientos de años, con consecuencias gravísimas para los seres vivos que la habitan.

“Es interesante mencionar que comúnmente las cadenas tróficas no se presentan a manera de secuencia lineal e inalterable, ya que un animal puede consumir recursos procedentes de distintos niveles tróficos, tanto en una etapa, como durante las diferentes fases de su ciclo vital; un buen ejemplo de esto es el caso de varios peces que, debido a su desarrollo, cambian sus hábitos alimentarios y puedes llegar a formar parte de varios niveles tróficos: consumidor primario, cuando se alimenta de fitoplancton; secundario cuando se alimentan de herbívoros, etc. Así, en cada nivel trófico que invaden, entran en competencia con organismos que después serán sus presas y van alimentándose de organismos que antes eran sus depredadores.”. (Marvá Ruiz, 2009) La mayoría del zooplancton consume bacterias y fitoplancton es decir, plancton vegetal, los cuales son son productores primarios. Por lo tanto, el zooplancton ocupa el rol de consumidor primario en las redes tróficas acuáticas. Los consumidores primarios se alimentan de organismos llamados "productores primarios" o "autótrofos", los cuales obtienen su energía de fuentes inorgánicas. Por ejemplo, mucho del fitoplancton obtiene su energía del sol, a través de la fotosíntesis. En otras áreas, el consumo del zooplancton puede ser tan extremo que elimine temporalmente al fitoplancton de la red trófica. Algunas especies de zooplancton depredan otras especies de zooplancton: los consumidores primarios que comen bacterias o fitoplancton. Debido a que basan su fuente de alimento en herbívoros en lugar de productores primarios, son considerados consumidores primarios y ocupan una posición más alta en la red trófica. (Suarez E., 2014)

 

Conclusión

Al ser el plancton la forma de vida marina más abundante y significativa para la cadena alimenticia acuática, nos atrevemos a decir que sin este sistema no existirían barreras coralinas y pocos organismos podrían vivir en nuestro planeta. Ejemplo de humildad: una vez más la naturaleza nos enseña que el futuro de los grandes puede reposar en los hombros de los pequeños.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Bibliografía

 

Cifuentes J.L., T. P. (1997). , Distribucion vertical del plancton. Obtenido de El océano y sus recursos. V; plancton: http://www.cubaeduca.cu/medias/cienciatodos/Libros_1/ciencia2/35/htm/SEC_6.HTM

M.C., D. (2006). La vida en suspensión: El plancton. Obtenido de Exploración de la biodiversidad marina: desafíos científicos y tecnológicos. : http://www.fbbva.es/TLFU/dat/DE_2006_Exploracion_biodiversidad.pdf

Marvá Ruiz, F. (2009). Adaptación de microorganismos fotosintéticos del plancton de aguas continentales al cambio ambiental brusco: contaminantes de origen antropogenético y condiciones naturales extremas. Obtenido de http://eprints.ucm.es/8635/

S.L., B. (2012). El plancton. https://www.elmarafondo.com/-/el-plancton.

Suarez E., G. R. (2014). El plancton y las cadenas troficas. Obtenido de Revista de cultura científica UNAM : http://www.revistaciencias.unam.mx/en/164-revistas/revista-ciencias-16/1435-el-plancton-y-las-cadenas-tr%C3%B3ficas.html

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Carolina Mellado Romero

Computación básica

melladocarolina@yahoo.com